Por: Ingrid Suárez
@latidoinclusivodigitalrd
Dicen que el amor de madre no se divide, sino que se multiplica, y es que, cuando miramos a las madres que lideran con el corazón, entendemos que la maternidad no es una pausa en el camino profesional, es la escuela más hermosa, que te enseña sobre el significado de la empatía, de la paciencia y la escucha. En este Día de las Madres, queremos abrir un espacio muy especial para honrar a esas mujeres valientes que transforman su entorno, que guían a otros con una sonrisa y que avanzan firmes, inspiradas por la mirada de sus hijos y sostenidas por el ejemplo de sus propias madres. Esta es una invitación a celebrar la vida, la fe y ese lazo inquebrantable que nos enseña a no rendirnos jamás.
A veces me pregunto: ¿Dónde encuentra una madre la fuerza para liderar proyectos, acompañar el crecimiento de otras familias y, al mismo tiempo, mantener intacto el refugio de su propio hogar? La respuesta la he encontrado en la capacidad que tenemos las mujeres de lograr expandir nuestro corazón para que quepan la vocación de servicio y la entrega incondicional en todo lo que hacemos.
Nos honra presentar esta edición dedicada a las Madres y en especial con una historia que confirma que cuando fortalecemos nuestra fe en Dios y creemos con todo el corazón sin dudar, es cuando suceden los milagros y prueba de ello es la historia de Yesenia Chávez y su Madre Consuelo Rodríguez. Con inmenso orgullo celebramos a todas las líderes valientes que caminan con optimismo, que transforman la adversidad en lecciones de vida y que avanzan con la firme convicción de ser un ejemplo de superación para los suyos. Te invitamos a descubrir una historia donde la fe, el amor y el servicio profesional se unen para recordarnos el verdadero significado de la resiliencia.
En una conversación sincera Yesenia Chávez compartió las herramientas que le ha permitido liderar en el ámbito educativo y académico desde su profesión de Psicóloga Educativa sin perder de vista su familia y el cuidado de su hogar.

¿Qué habilidades desarrollaste siendo madre que han sido tus mejores herramientas en el mundo profesional?
Ser madre me permitió desarrollar habilidades que se han convertido en mis mejores herramientas en el mundo profesional. Aprendí a fortalecer mi inteligencia emocional, lo que me ha ayudado a gestionar adecuadamente mis emociones tanto en el ámbito familiar como laboral. También desarrollé la empatía, permitiéndome comprender y respetar los sentimientos de mi hija, así como de las personas con las que trabajo diariamente.
Asimismo, aprendí a manejar mi tiempo de manera organizada para cumplir con mi rol de madre sin descuidar mis responsabilidades profesionales. Otra habilidad fundamental ha sido la escucha asertiva, ya que tanto mi profesión como la maternidad representan roles muy importantes en mi vida.
Estas capacidades me han permitido utilizar diferentes herramientas en mi labor como técnico docente de la Unidad de Orientación y Psicología, donde acompaño el desarrollo profesional de orientadoras y psicólogas, promoviendo que los estudiantes reciban una educación integral de calidad en las áreas cognitiva, emocional y social.
Además, trabajo en la colaboración y concientización de las familias sobre la importancia de involucrarse en el desarrollo psicopedagógico y emocional de sus hijos e hijas. Todo esto me ha permitido fortalecer herramientas esenciales de mi profesión, tales como la evaluación mediante la observación sistemática, la aplicación de test psicométricos, las entrevistas, la intervención psicopedagógica, la orientación vocacional y el acompañamiento en proyectos de vida para nuestros jóvenes, así como el asesoramiento a toda la comunidad educativa.

¿Cómo vives la integración de ser madre y líder educativo en el ámbito académico sin sentir que tienes que dividir tu corazón en dos?
Vivir la integración de ser madre y líder ha sido un proceso de aprendizaje constante. No ha sido fácil, pero he logrado dar prioridad a ambas responsabilidades sin sentir que tengo que dividir mi corazón en dos. He comprendido que tanto en mi rol de madre como en el de líder puedo entregar amor, compromiso y dedicación, manteniendo el equilibrio entre mi familia y mi vocación profesional. Ambas facetas se complementan y fortalecen mi capacidad de servir, orientar y acompañar a quienes me rodean.
¿Hubo algún momento en el que la mirada de tu hija y tu madre te dio la fuerza necesaria para tomar una decisión valiente en tu trabajo o proyecto?
Sí, siempre la mirada de mi hija y mi madre ha sido un impulso y una fuente de fortaleza para continuar firme en mis decisiones y dar lo mejor de mí en cada proyecto y en mi trabajo. Ellas me inspiran a seguir adelante con determinación, compromiso y amor, procurando ser un ejemplo positivo no solo para mi hija, sino también para mis sobrinas y para otras colegas que, en diferentes momentos, me han confesado que mi resiliencia y perseverancia les han motivado a continuar y no rendirse ante las dificultades.

¿Cómo tu madre ha impactado en tu vida?
Mi madre, la señora Consuelo Rodríguez, ha impactado mi vida de manera profundamente positiva, ya que ha sido una pieza fundamental en mi crecimiento personal y profesional. Siempre me impulsó a continuar, a no rendirme y a creer en mis capacidades. Me brindó un gran apoyo en el cuidado de mi hija para que pudiera continuar mis estudios y desarrollarme profesionalmente.
En los momentos en que debía dedicar largas jornadas o trabajar horas extra, ella siempre estuvo presente, apoyándome incondicionalmente. Gran parte de mi profesión y de la persona que soy hoy se lo debo a ella.
Mi madre es una mujer guerrera, una luchadora incansable, con una fe inquebrantable y un corazón lleno de amor y entrega. Su ejemplo de esfuerzo, resiliencia y dedicación ha sido una inspiración constante en mi vida.
- ¿Cuáles son los valores que definen a tu madre?
Mi madre se define por valores como el amor, el respeto y la bondad. Su carisma, su atención hacia los demás y su espíritu colaborador la convierten en una persona muy especial. Siempre ha sabido ganarse el cariño y el respeto de quienes la rodean gracias a su forma amable, generosa y humana de tratar a las personas.
- ¿Qué te ha enseñado tu madre?
Me ha enseñado a nunca rendirme, a no dejar de ser yo misma, a amarme y respetarme. Recuerdo una anécdota que vivimos como familia hace dos años, cuando fue diagnosticada con dos tipos de cáncer a la edad de 77 años. En ese momento sentí que mi vida se derrumbaba; fue una situación muy difícil para toda la familia, porque pensábamos que, debido a su edad, no podría salir adelante. Sin embargo, ella, con su gran fe en Dios, nos dio una gran lección de vida.
Se aferró a la vida con una resiliencia y un optimismo admirables, que se reflejaban en su sonrisa y en la manera positiva con la que conversaba con los médicos, mis compañeros de trabajo y amigos. Mi hija y mi esposo fueron piezas claves en ese apoyo que tanto necesitábamos. También agradezco profundamente a mis compañeros y compañeras de trabajo, quienes oraban y siempre estuvieron pendientes de mi madre. Hoy en día podemos decir que venció al cáncer y está próxima a cumplir sus 80 años, siendo un ejemplo de fortaleza, fe y amor para toda nuestra familia. Toda la familia disfruta y celebra su vida con gratitud y alegría.
Cerramos esta edición con el corazón cargado de gratitud por todo lo aprendido gracias a historias de mujeres valientes y emprendedoras, que son una fuente de inspiración y valentía para todos. Hoy quedamos con la certeza de que el amor de madre es la fuerza transformadora más poderosa que existe. A través de testimonios que conmueven, como el de Yesenia y doña Consuelo, redescubrimos que la fe inquebrantable, la resiliencia ante la adversidad y la vocación de servicio no se restan entre sí, sino que se multiplican cuando se lidera desde el alma. Que estas páginas sean un recordatorio constante de que no hay que dividir el corazón para ser líderes y madres excepcionales; al contrario, es en esa sagrada integración donde florecen nuestras mejores herramientas profesionales y humanas. A todas las madres que hoy guían con empatía, que sostienen hogares y proyectos con una sonrisa, y que avanzan firmes inspirando a las nuevas generaciones: gracias por ser el refugio, el ejemplo y el milagro diario que hace de nuestro mundo un lugar más feliz y humano. ¡Feliz Día de las Madres!
La Doctora Ingrid Suárez cuenta con 20 años en la docencia, es escritora, columnista para varios medios de comunicación y prensa escrita, catedrática y profesora investigadora, doctora en Didáctica y Organización Estratégica, egresada de la Universidad de Sevilla, España donde alcanzo el más alto honor sobresaliente Cum Laude. Posee varias especialidades en gestión y liderazgo educativo.



