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Organizarse no es hacerlo todo perfecto, es vivir con más calma y menos culpa

Organizarse no es hacerlo todo perfecto, es vivir con más calma y menos culpa

Por: Berchi Rondón-Asesora y mentora en organización y planificación flexible para madres emprendedoras.

@madre_organizada.

Vivimos en una época donde muchas madres sienten que deben poder con todo. Ser buenas madres, buenas profesionales, buenas esposas, mantener la casa organizada, estar presentes emocionalmente, cuidar su salud, cumplir metas y además hacerlo sonriendo. Pero detrás de esa imagen de “mamá que puede con todo”, muchas veces existe agotamiento, ansiedad y una carga mental silenciosa que termina afectando no solo a la madre, sino también a todo su entorno. La realidad es que organizarse no se trata de tener una agenda perfecta ni una rutina rígida sino de crear estructura para vivir con más paz.

Diversos estudios han demostrado el impacto emocional que tiene la sobrecarga mental en las madres. Una encuesta realizada por la Asociación Yo No Renuncio reveló que el 86 % de las mujeres que viven en pareja asumen la mayor parte de la organización familiar y la carga mental del hogar. Además, tres de cada cuatro mujeres reconocieron que esto ha afectado su bienestar físico y emocional de manera moderada o grave.

Esto tiene mucho sentido,  porque muchas veces el estrés de una madre no viene únicamente de las tareas que realiza, sino de todo lo que sostiene mentalmente como recordar citas médicas, actividades escolares, comidas, pendientes del hogar, cumpleaños, rutinas, compras, emociones de los hijos y responsabilidades laborales al mismo tiempo. Es una lista invisible que nunca descansa.

Cuando una madre vive constantemente saturada, su paciencia disminuye, su energía cambia y su relación con quienes la rodean también se ve afectada. El estrés acumulado puede generar irritabilidad, agotamiento emocional, dificultad para disfrutar momentos simples e incluso sentimientos de culpa por no “estar dando lo mejor”. Pero aquí hay algo importante que muchas madres necesitan recordar y es que no nacimos para vivir todo el día corriendo detrás del tiempo y resolviendo sobre la marcha.

La organización tiene el poder de transformar la manera en que vivimos la maternidad. No porque elimine todos los problemas, sino porque nos ayuda a recuperar claridad mental, enfoque y sensación de control.

Cuando una madre aprende a priorizar, planificar con flexibilidad y crear sistemas sencillos para su día a día, comienza a liberar espacio mental y con ese espacio, llega algo muy valioso: la calma.

Organizarse permite reducir la sensación constante de caos. Ayuda a tomar decisiones con menos presión, a distribuir mejor la energía y a tener momentos más presentes con los hijos y con una misma. Incluso pequeñas acciones, como definir prioridades del día, preparar ciertas cosas con anticipación o establecer rutinas simples, pueden disminuir significativamente el estrés mental. Sin embargo, hay algo igual de importante que la planificación y es la flexibilidad, porque la maternidad real no ocurre en líneas rectas.

Los niños se enferman, surgen imprevistos, cambian los horarios, aparecen interrupciones y hay días que simplemente no salen como esperábamos y eso no significa fracaso, significa vida. Muchas veces el verdadero agotamiento no viene del cambio de planes, sino de la resistencia emocional a aceptar que las cosas cambiaron. Queremos controlar cada detalle y terminamos frustradas cuando el día toma otro rumbo. Pero una madre organizada no es la que cumple todo perfectamente sino la que entiende que puede adaptarse sin derrumbarse.

Es la que sabe detenerse, resolver lo urgente con la mejor actitud posible y luego retomar aquello que había planificado sin culpa y sin castigarse mentalmente. La organización saludable no es rigidez; es tener una guía que nos permita volver al camino cuando el día no va como esperábamos.

También es importante entender que organizarse no significa llenarse de tareas, sino simplificar, decir “no” a ciertas exigencias, bajar expectativas irreales, pedir ayuda, descansar y elegir lo importante. También es importante resaltar que la maternidad no debería vivirse desde la supervivencia constante y aunque muchas madres han aprendido a normalizar el cansancio extremo, vivir agotada no debería ser el estándar.

Una madre en calma transmite calma, una madre con claridad toma mejores decisiones, una madre que se organiza desde el amor y no desde la presión puede disfrutar más su proceso, sus metas y su familia porque al final, organizar tu vida no es controlar cada minuto sino construir un día a día que te permita vivir con más intención, más paz y menos culpa.

Y por último, pero no menos importante, es conveniente pedir acompañamiento si se necesita. Muchas madres viven intentando resolverlo todo solas, creyendo que pedir ayuda es señal de debilidad o incapacidad. Pero la realidad es que sostener una familia, una casa, un trabajo y los propios sueños al mismo tiempo puede resultar emocionalmente agotador. Un proceso de asesorías personalizadas puede aportar claridad, estructura y una mirada externa que ayude a salir del caos y evitar el autosabotaje, porque más allá de la productividad o la disciplina, la organización también es una herramienta de autoconocimiento ya que permite entender en qué momentos del día tenemos más energía, cómo enfocarnos mejor, cómo regular nuestras emociones y cómo construir una rutina que realmente se adapte a nuestra vida y no al revés.

Conoce más sobre  la autora

Beerchi Rondón es asesora y mentora en organización y planificación flexible para madres emprendedoras. Acompaña a mujeres que desean vivir con más calma, estructura y claridad, ayudándolas a disminuir el estrés, organizar sus días desde una perspectiva realista y construir rutinas alineadas con su bienestar y sus metas. Es creadora de un método de organización basado en flexibilidad, autoconocimiento y equilibrio emocional, enfocado en transformar la maternidad y el emprendimiento en experiencias más sostenibles y conscientes. Comparte contenido sobre planificación, hábitos, organización y bienestar materno en Instagram como @madre_organizada.

 

La Doctora Ingrid Suárez cuenta con 20 años en la docencia, es escritora, columnista para varios medios de comunicación y prensa escrita, catedrática y profesora investigadora, doctora en Didáctica y Organización Estratégica, egresada de la Universidad de Sevilla, España donde alcanzo el más alto honor sobresaliente Cum Laude. Posee varias especialidades en gestión y liderazgo educativo.

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