Redacción: Ingrid Suárez
Hay una fuerza muy hermosa y compartida que no hace ruido, pero que es capaz de sostener el mundo: la fuerza de mamá. No hablo de una fortaleza perfecta ni de superpoderes inalcanzables, sino de esa valentía tan humana y real que se nota en el esfuerzo de cada día, en la mirada que da seguridad y en la capacidad de levantarse, una y otra vez, con una sonrisa dispuesta a iluminar el camino de los demás. Esta edición especial nace para ellas, para las madres que nos inspiran no solo por lo que hacen, sino por lo que son.
Queremos abrir un espacio para mirarlas a los ojos, darles las gracias y celebrar sus vidas; porque cuando una madre camina con paso firme y amor en el alma, no solo avanza ella, sino que nos enseña a todos los demás a florecer.

Entre cafés, risas y la calidez de su hermoso hogar, la escritora y coordinadora pedagógica Yamire Hernández recibió a nuestra plataforma, Latido Inclusivo. En un diálogo abierto y desde el corazón, nos comparte su mirada sobre la maternidad, la huella imborrable que su madre dejó en su vida y el arte de ser madre sin soltar sus propios sueños y metas.
¿Cuál ha sido el impacto que tu madre ha tenido en ti?
El impacto que mi madre ha creado en mi ha sido muy significativo, desde pequeña siempre la he admirado, es una mujer, resiliente, firme, trabajadora incansable, siempre buscando el bienestar de sus hijos, con entrega y dedicación, apoyando y estando presente en todo. La que siempre me dice, no trabajes tanto, que todo se queda, baila, canta, sonríe que eso es lo único que uno se lleva. Siempre con una sonrisa y la que siempre me envía un audio, saludándome cada mañana “Buenos días” ¿Cómo amaneció mi niña, amanecieron bien? Ella disfruta de la vida y de cada momento, cuando está haciendo algo que le gusta me llama para decírmelo con mucha alegría, ella es mi madre hermosa. La que esta siempre pendiente si le falta algo a los nietos cuando me acompaña. Ella es mi madre.

¿Cuáles son los valores que definen a tu madre y lo qué has aprendido de ella?
He aprendido de mi madre el valor de la responsabilidad, amor, respeto, confianza, y entrega. Le agradezco el hecho de haberme traído al mundo, cuidarme y acompañarme en los momentos más importante de mi vida.
¿Cuáles habilidades has desarrollado siendo madre que te han ayudado a encontrar herramientas para enfrentar los desafíos del mundo laboral?
Ser madres me ha enseñado a liderar, a priorizar lo importante y a dar lo mejor de mi, incluso en los días más desafiantes. En este camino hermoso de la maternidad, he aprendido habilidades que hoy son herramientas que me permiten mantener un buen equilibrio en el mundo laboral como lo es: la paciencia para comprender cada proceso que se me presenta, la empatía para conectar con los demás, la organización para gestionar las múltiples responsabilidades del día a día y resiliencia para levantarme ante cada reto que me presenta la vida. Ser madre no solo es formar familia, también es formar grandes lideres con entrega, esfuerzo y dedicación.
–¿Cómo logras ser madre y líder a la vez?
Para ser madre y líder a la vez, necesitamos comprender que debemos seguir siendo la misma persona, sin marcar distancia, porque ser madre te hace mejor líder, desarrollas claridad, organización y toma de decisiones, es aprender a amar, decidir y guiar desde un mismo lugar, siendo coherentes.
Hay momentos en los que las decisiones pesan, en lo que el miedo aparece, es ahí en donde la mirada de nuestros hijos juega un papel sumamente importante, porque en ese brillo hermoso de sus ojos, encontramos la valentía para tomar las decisiones difíciles y seguir adelante.
Ser madre me recuerda cada día que rendirme no es una opción, que crecer duele, pero vale la pena, y que el amor de madre también es una forma de liderazgo.
¿Qué mensaje le envías a todas las Madres que luchan por mantener el equilibrio entre sus proyectos y la maternidad?
A todas las madres que están liderando proyectos en diferentes espacios y de impacto social, decirles que sí se puede caminar con fuerza y con alegría, entre el amor por nuestros hijos y el compromiso de transformar vidas. Una madre que lidera con amor deja huellas profundas. Madre, sigue liderando, no desde la perfección, sino desde el propósito.
La Doctora Ingrid Suárez cuenta con 20 años en la docencia, es escritora, columnista para varios medios de comunicación y prensa escrita, catedrática y profesora investigadora, doctora en Didáctica y Organización Estratégica, egresada de la Universidad de Sevilla, España donde alcanzo el más alto honor sobresaliente Cum Laude. Posee varias especialidades en gestión y liderazgo educativo.



