
Redacción: Ingrid Suárez escritora y columnista.
Hace unos días, compartía con una amiga sobre mis preocupaciones e incertidumbres. Le hablaba del futuro de mi hijo y su salud; de la batalla diaria por abrirle puertas en un mundo que a veces parece dar la espalda; de mi deseo de que logre el acceso escolar y de esos dispositivos tecnológicos que pronto serán sus alas. También le hablaba de mis proyectos, de ese sueño que intento empujar cuesta arriba con todas mis fuerzas.
Mientras las palabras salían atropelladas, me asaltaban las dudas sobre mi hijo y mi proyecto: ¿Tendrá las oportunidades que deseo para él? ¿Lograremos que el sistema lo abrace? ¿Tendré la fuerza para sacar adelante este proyecto?
Ella, que es una madre extraordinaria y emprendedora, me escuchó en silencio. Luego, con una sonrisa serena, soltó una frase que me dejó en blanco: “Querida, vive el ahora”.
Confieso que esperaba unas palabras de consuelo tradicional. Sin embargo, esa invitación al presente me frenó en seco. Pasé el resto del día rumiando esa idea, con miedo, cuestionando si podre aprender a soltar el control, y comprendí que mi amiga tenía razón, vivir pensando en el "futuro" me estaba rompiendo la cabeza. La ansiedad por algo que no se si pasará, que aún no existe me estaba bloqueando la capacidad de encontrar soluciones para lo que tengo en este momento y que sí está a mi alcance.
A menudo nos juzgamos muy duro, somos nuestros jueces más severos. Nos exigimos responder a todo, alcanzar metas que podrían parecer imposibles y cargar con el peso del mañana antes de haber desayunado hoy. En esa carrera frenética y competitiva, nos olvidamos de reconocer que hoy estamos de pie, que hoy tenemos vida, que tenemos un hogar, podemos respirar, pensar, y que hoy nuestra fuerza es real y podemos ponerla en práctica.
Como bien dice Eckhart Tolle en El poder del ahora: «La vida es ahora. Jamás ha habido un momento en que tu vida no fuera ahora». Leer su libro fue una invitación directa; limpiar las gafas con las que miramos el mundo y a entender que la verdadera paz no es la ausencia de problemas, ni mucho menos esperar que las incertidumbres sean escasas, todo esto siempre estará hay, el ahora se trata de hacer presencia en nosotros mismos, en lo que estamos haciendo en este momento, cómo estoy actuando en mi presente, abrirá las puertas para un mejor futuro.
Hoy te invito a hacer una pausa. Suelta por un momento el deseo de control, las preocupaciones, el peso de lo que vendrá. Mira lo que tienes frente a ti, reconoce y abraza las victorias que has logrado hoy (por pequeñas que parezcan) y permítete habitar el único lugar donde realmente puedes actuar “tú ahora”.
La Doctora Ingrid Suárez cuenta con 20 años en la docencia, es escritora, columnista para varios medios de comunicación y prensa escrita, catedrática y profesora investigadora, doctora en Didáctica y Organización Estratégica, egresada de la Universidad de Sevilla, España donde alcanzo el más alto honor sobresaliente Cum Laude. Posee varias especialidades en gestión y liderazgo educativo.



